
BIENVENIDOS MIS WUAMBRAS
HOLA SOY EL CHICAIZA UN ARTISTA TRANSDISCIPLINARIO. ME ENFOCO EN REPRESENTAR MI REALIDAD A TRAVÉS DE UNA MIRADA SENSIBLE, CRUDA Y EXPRESIONISTA. TRATANDO DE EMULAR LA COMPLEJIDAD DEL SER HUMANO Y PROPONIENDO UN CAMBIO POSITIVO AL ESPECTADOR.
HISTORIA
Una historia sumergida en el sonido
E L C H I C A I Z A
BIOGRAFIA
CRISTIAN PAUL CHICAIZA PAUCARINA, más conocido como EL CHICAIZA, es un cantante de música popular que nació en la maternidad de Quito-Ecuador.
SU NIÑEZ
EL CHICAIZA es hijo de padres humildes pero trabajadores, de quienes vive sumamente orgulloso.
Sus padres se casaron sin tener un solo centavo en el bolsillo, pero la lucha diaria de trabajar de domingo a domingo hizo que EL CHICAIZA pueda tener un techo, pan en la meza y una buena educación, formándose siempre humilde y agradecido con lo poco que tenía.
Su primera escuela fue la calle en la zona rural de Quito, junto a grandes amigos de extractos humildes que le enseñaron muchas cosas de la vida, en especial el amor a sus raíces, costumbres y tradiciones del pueblo ecuatoriano. También adquirió de sus padres la determinación para luchar con ahínco por sus sueños. Poco a poco fue formando su carácter melancólico, al ver la desigualdad de las clases sociales, la pobreza extrema y el maltrato infantil que vivían muchos de sus amigos.
EL CHICAIZA Y SUS INICIOS EN LA MÚSICA
Aprendió a tocar la guitarra a los 10 años, cuando el maestro de música de su escuela, Rubén Pino, preguntó si alguien sabía entonar la guitarra. El Chicaiza no sabía absolutamente nada de este instrumento, pero alzó rápidamente la mano ya que en el grupo de música de su pequeña escuela se encontraba su primer amor. En solo tres días aprendió una canción completa en guitarra y se la dedicó a su amada. Pero ella siendo mayor con dos años lo despreció por completo. Es así como a temprana edad EL CHICAIZA ya saboreaba los primeros sin sabores del desamor, que lo ayudarían a componer sus canciones y a cantar con esa lágrima característica que rueda por su garganta.
La madre de EL CHICAIZA reconoció su talento para tocar la guitarra y otros instrumentos, e hizo un esfuerzo sobrehumano para que pueda explotar su talento comprándole una guitarra de segunda mano, casi sin cuerdas, pero aquel pedazo de madera se convirtió en su gran amiga, y su compañera de bohemia.
En su juventud compone dos canciones para su colegio “Saco Azul” y Montúfar el Señor, que se convierten en himnos para la institución. Se convierte así en compositor para algunos grupos musicales, pero en el año 2019 decide iniciar su carrera como solista con sus propias canciones.





